El centro Ozone X-Madrid supuso un punto de inflexión en la estrategia del grupo Ozone: reinterpretar la experiencia del bowling tradicional para conectarla con una nueva generación de usuarios en un entorno radicalmente diferente. Instalado en el centro comercial X-Madrid, un complejo disruptivo de ocio extremo, el proyecto parte de una estructura desnuda, expuesta, sin revestimientos, que se convierte en base visual para una estética cruda, urbana y llena de referencias culturales.
El diseño se basa en potenciar lo existente y añadir capas visuales y funcionales que estructuran los distintos usos: bolera con sistema Hyperbowling (bandas luminosas interactivas), zona de bar, barcade, coches de choque y máquinas recreativas.
Cada zona está tratada como un fragmento autónomo dentro de un conjunto dinámico:
Bolera: mueble de juego diseñado ex profeso con estructura metálica y siluetas de bolo iluminadas en neón. Moqueta personalizada y techos acústicos.
Zona de bar: delimitada por celosías de chapa deployé, suelo de plancha metálica y techo de madera.
Barcade y zona arcade: tratamiento acústico con moqueta, iluminación diferenciada y ambientación RGB.
Pintura dripping en paredes y techos, referencia directa al artista urbano Krink, como nexo visual entre el graffiti y la estética líquida del centro.
Lámpara Bolo y “Pin Lamp”: piezas escultóricas propias a partir de madera o bolos reciclados, que tematizan sin disfrazar.